¿Por qué algunas personas conservan sus capacidades cognitivas al envejecer?

¿Por qué algunas personas conservan sus capacidades cognitivas al envejecer?

El envejecimiento afecta al cerebro y a las capacidades intelectuales de manera variable según los individuos. Algunas personas logran preservar sus facultades mentales mucho después de los 70 años, a pesar de los cambios naturales relacionados con la edad. Una investigación exhaustiva realizada en más de 2.500 adultos sanos ha permitido comprender mejor los mecanismos que explican estas diferencias.

Las capacidades intelectuales no disminuyen todas al mismo ritmo. Las aptitudes relacionadas con la resolución de problemas o el aprendizaje, llamadas capacidades fluidas, tienden a disminuir con la edad. En cambio, los conocimientos acumulados, como el vocabulario o la comprensión de ideas, permanecen estables o incluso mejoran ligeramente. Esta distinción muestra que el cerebro envejece de manera desigual según las funciones.

El estudio también revela que la memoria asociativa, que permite relacionar informaciones entre sí, se ve más afectada por la edad que la memoria de hechos aislados o el reconocimiento rápido de objetos familiares. Por ejemplo, recordar el rostro de una persona conocida se vuelve más difícil con los años, al igual que asociar un objeto con un lugar preciso. En cambio, la capacidad de reconocer objetos o palabras ya vistas sigue relativamente intacta.

Los cambios en el cerebro desempeñan un papel clave. Con la edad, ciertas zonas cerebrales pierden volumen, especialmente aquellas implicadas en la memoria y el razonamiento. Sin embargo, la manera en que estas zonas interactúan entre sí parece igualmente importante. Una mejor conectividad entre las regiones cerebrales, en particular en las redes relacionadas con la atención y la memoria, está asociada a un mantenimiento de las capacidades intelectuales. Esto sugiere que el cerebro puede compensar ciertas pérdidas optimizando sus conexiones.

Otros factores determinantes son el estilo de vida. Las personas que permanecen activas física y socialmente muestran una mayor preservación de sus facultades mentales. El ejercicio físico regular, por ejemplo, parece proteger la estructura de las fibras nerviosas y favorecer una mejor circulación sanguínea en el cerebro. Del mismo modo, un sueño de calidad y una alimentación equilibrada contribuyen a ralentizar el declive cognitivo.

Finalmente, el estudio destaca que las diferencias individuales se acentúan con la edad. Algunas personas desarrollan estrategias para compensar las pérdidas relacionadas con el envejecimiento, como una mejor organización de su pensamiento o un uso más eficiente de sus conocimientos. Estos mecanismos explican por qué dos personas de la misma edad pueden presentar niveles muy diferentes de rendimiento cognitivo.

Estos descubrimientos abren caminos para acompañar mejor el envejecimiento. Sugieren que es posible actuar sobre ciertos factores, como la actividad física o la estimulación intelectual, para preservar durante más tiempo las capacidades del cerebro. También recuerdan que el envejecimiento no es un proceso uniforme y que cada individuo posee recursos únicos para adaptarse a él.


Attributions et sources

Origine de l’étude

DOI : https://doi.org/10.1007/s11357-026-02096-z

Titre : Fifteen years on: a review of the Cam-CAN study of the cognitive neuroscience of ageing

Revue : GeroScience

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Henson R.N.; Cam-CAN

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